La protesta de Tania tuvo lugar a las 10:15 de la mañana de ayer, cuando la chica vio que uno de sus contactos de Facebook había reproducido el mensaje en cuestión. En ese momento, Tania sintio cómo su pecho se henchía y en un gesto encomiable pulsó la combinación de teclas “control + C” y “control + V” para unirse a la causa. Tras difundir la protesta, se quedó contemplando la pantalla con una sonrisa de satisfacción. Incluso miró a los lados por si alguien se había dado cuenta de cuánto valía como persona. “Sin embargo, las buenas acciones, las mejores, son silenciosas y anónimas. Y Facebook posibilita eso pero sin dejar de hacer que los demás se enteren de lo que haces”, argumenta Tania.

“Es indignante que haya niños de siete años trabajando en fábricas pero es aún más indignante que haya gente que prefiera vivir de espaldas a esta situación”, explica la joven con rotundidad. Asegura que también se unirá a grupos como “100.000 personas a favor de la libertad de expresión” y “Yo también estoy en contra de que haya gente sin acceso a Internet en el Tercer Mundo, hagámosles llegar nuestro apoyo a través de Facebook :-)”.