Tras cinco años de ensayos, y con la colaboración de ingenieros de todo el mundo, la Federación de Asociaciones de Productores Audiovisuales Españoles (FAPAE) ha conseguido terminar el prototipo Aranoa XXI, un aparato robotizado capaz de registrar las características más habituales de las películas españolas y reproducirlas en nuevas creaciones cinematográficas. “Para lograr que detectara patrones comunes necesitamos relativamente poco tiempo. Actores que no vocalizan demasiado, adolescentes que dicen ‘joder’, prostitutas con vida interior, niños con cáncer y algún cameo de Resines. Todo esto lo pilló rápido. Lo difícil ha sido reproducirlo en obras de no más de cuatro horas” explica Nacho Juve, portavoz de la entidad. Pese a las dificultades, el robot ha debutado con una conmovedora revisión del cine de Isabel Coixet titulada “Cosas que hay en la vida de las palabras” y que constituye -según la sinopsis ofrecida por el propio Aranoa XXI- “un retrato de la cotidianidad vista como si todo fuese parte de un gran saco de arena que, en el fondo, eres tú”.

Aunque la FAPAE destaca las posibilidades del robot como artefacto de producción cultural, el presidente de la Academia de Cine, Álex de la Iglesia, asegura que el invento “frivoliza la esencia de la dirección cinematográfica y del concepto mismo de autoría, optando por el reduccionismo neopositivista de bueno, ya saben lo que quiero decir”. La federación admite que hay un interés pecuniario detrás del proyecto Aranoa, pero argumenta que “es un empuje necesario para crear industria sin perder la identidad del cine que se hace en nuestro país”. De la Iglesia, sin embargo, insiste en que “lo que pretenden los productores es unirse para exprimir las arcas del Estado librándose de los autores”.

Pese a que han recibido más críticas que palabras de aliento, los principales productores españoles se sienten “como un niño con zapatos nuevos con este nuevo aparatito”, en palabras de Gerardo Herrero. Haciendo oídos sordos a las advertencias de cineastas emblemáticos como José Luis Garci -quien advierte que “un robot nunca sabrá qué significa la Guerra Civil”-, la FAPAE ha difundido una lista con las últimas cinco sinopsis diseñadas por el Aranoa XXI:

– El Pisha y el Trufas la lían parda con sus guitarras locas.
– Su marido la pega y ella no denuncia porque no conoce el idioma.
– El fantasma de la Guerra Civil vuelve para joder la Noche Buena.
– El tonto de Aída organiza una cumbre del G-20.
– Unos muertos vivientes se instalan en una casa y le roban el trípode al operador de cámara.