Los aficionados a lo imbécil están de enhorabuena porque, como cada año en estas fechas, ha llegado “La semana imbécil” a El Corte Inglés. Cientos de artículos de moda y otros complementos pensados para los más estultos podrán adquirirse a precios para gente poco avispada en esta cadena de establecimientos, cuya publicidad reza: “Colores tierra, tranquilos y sosegados, prendas cómodas como bermudas o trajes pantalón para ponerse en la cabeza. Para ti, que no renuncias a la moda pero tampoco a tu lado más gilipollas”.

Cientos de tontos del pueblo, cuñados graciosos y estúpidos en general llenaron ayer de bote en bote las ocho plantas de El Corte Inglés de Plaza Cataluña, en Barcelona. Muchos confesaban haber madrugado para poder entrar los primeros y llevarse los artículos más buscados, entre los que se encuentran colonias caducadas o artículos normales y corrientes pero con la etiqueta mal colocada. “Me he llevado todo un surtido de bolígrafos”, explicaba un imbécil que salía del centro comercial. “Parecen bolígrafos normales pero aquí pone que son especiales para que te los metas en la nariz. De ahí que sean mucho más caros. No se encuentran fácilmente, pero yo soy muy listo porque me espero a que los vendan cuando están de promoción”.

En la sección de moda, los maniquíes visten estos días trajes de neopreno combinados con elegantes pamelas y delantales con agujeros para enseñar los genitales. “Cada año igual”, comenta Marisa Ramos, vendedora de El Corte Inglés con 25 años de experiencia. “Ven la ropa y se desata la euforia. Además son muy violentos, no tanto como las mujeres que vienen cuando hay rebajas pero tampoco te puedes fiar. Hoy dos imbéciles se han estado peleando durante tres cuartos de hora para llevarse un calcetín desparejado. Uno de ellos era mi marido”.

Numerosos imbéciles recorren a toda prisa el centro comercial y rebuscan entre los montones de ropa para combinar con osadía y originalidad prendas que no están pensadas para permanecer juntas, como calcetines y sandalias o pantalones cortos y corbatas con motivos de fantasía. “Lo malo es que nunca sabes si los que vienen esos días son los típicos que quieren llamar la atención haciéndose los graciosos o si se trata de gente que no da para más. Ya sabes, hay imbéciles e imbéciles”, sentencia Marisa.

El Corte Inglés calcula que este mes incrementará un 45% su facturación gracias a la campaña de “La semana imbécil”. La parte negativa del asunto es que muchos de sus clientes serán atropellados al abandonar las instalaciones porque, emocionados con las compras, cruzarán la calle sin mirar a los lados. “Son imbéciles, es lo que hay. Lo bueno es que acostumbran a morir con una sonrisa en los labios”, declara un portavoz del centro.