“No hay riesgo de altercados y no tendría sentido perder la calma”, aseguran desde Moncloa en un comunicado emitido esta misma mañana. La necesidad por parte del Gobierno de lanzar mensajes tranquilizadores a la opinión pública ha venido motivada por la publicación de un informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) según el cual el 50% de la población española agrediría a la otra mitad.

Aunque algunos analistas políticos no han tardado en hablar del resurgimiento de las dos Españas, el jefe del gabinete de prensa del INE, Andrés Martos, ha insistido en que “no se han detectado motivos ideológicos o políticos en las intenciones violentas de los encuestados. La persona a la que se quiere pegar suele ser un familiar, un antiguo compañero del colegio, un colega del trabajo o incluso un personaje televisivo”. El ministro del Interior ha aclarado que “es humano querer pegar a alguien” e incluso ha sugerido que “lo mejor sería hacerlo de una vez y pasar a otra cosa”.

“Presido desde hace quince años una organización cristiana y estoy totalmente en contra de la violencia, pero si me cruzo por la calle con el hermano de mi esposa le doy en la cara con toda la mano abierta”, reconoce un ciudadano que participó en la encuesta y que ha preferido mantenerse en el anonimato. Como él, son miles los españoles que pondrían en su sitio a alguno de sus congéneres.

Según el INE, las herencias, las rupturas sentimentales y las tensiones laborales son “los principales gérmenes del resentimiento”. Andrés Martos ha criticado a algunos medios que utilizan los resultados del informe como pretexto para avivar la crispación social y alertar sobre una posible guerra civil: “La gente no se pega por votar a un partido político u otro. La gente agrede si le devuelven mal el cambio, es así de simple”.

Por mucho que desde la Administración se insiste en que “sería absurdo pensar que en España todo es Jauja porque siempre ha habido y habrá rencillas entre los ciudadanos”, algunos medios de comunicación describen la situación como una bomba de relojería y, en concreto, la edición de hoy del diario La Razón ha optado por el titular “Aquí lloverán hostias como panes”.