Un bar ha cedido sillas para que la gente pueda ver cómodamente el espectáculo.
Una mujer de avanzada edad ha sido encontrada esta mañana en el suelo de una plaza de Santander y, hasta el momento, nadie se ha atrevido a levantarla. “No quiero que se ofenda si la agarro por la cintura como si fuera un perrito”, declara uno de los numerosos transeúntes que observan a la mujer entre curiosos y angustiados. La anciana no ha solicitado ayuda en ningún momento, aunque parece que se arrastra lentamente con la intención de agarrar una de las tres bolsas de la compra que hay esparcidas a su alrededor, aprovechar su peso para hacer palanca y doblar la cintura.

“No tiene pinta de estar lesionada, no se queja y ni siquiera nos mira. Yo le he acercado la bolsa un poco con un palo de madera y no me ha hecho mucho caso” afirma otro ciudadano. La Policía ha acudido al lugar de los hechos pero reconoce que no puede hacer mucho por la mujer si no pide auxilio explícitamente. “En principio, no es ilegal arrastrarse por el suelo como un caracol”, argumenta un agente. “En cambio, si se lesiona mientras la manipulamos se nos podría acusar de brutalidad policial”, añade.

Una asistente social que ha acudido a interesarse por el estado de la anciana critica con dureza la reacción de la gente. “Se ha perdido el respeto por la ancianidad. Es indignante que estén todos agolpados a su alrededor como si fuera una atracción de feria o un animal en un zoológico. Lo que tienen que hacer es apartarse de ella y dejar que le dé el sol, que se tranquilice. Quizá si no se sintiera tan observada se vería capaz de levantarse e irse. Ahora puede que le dé vergüenza hacerlo, abrumada ante tanta expectación”, explica la asistente.

Según datos de Google Earth, la mujer se ha desplazado medio metro en cincuenta minutos. Expertos de la Policía aseguran que, siguiendo ese ritmo, dentro de tres horas podría haber llegado a una pequeña pendiente que hay en un extremo de la plaza. “Puede que su intención sea aprovechar la inclinación del terreno para bajar rodando y beneficiarse del empuje para ponerse en pie”, afirma un policía.