El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, ha presentado esta mañana un nuevo Plan Director de Movilidad cuyo principal objetivo es “aligerar la circulación de coches y peatones” en las vías madrileñas. La medida más destacada que ha tomado el Ayuntamiento es la creación de carriles para vejestorios que “reservarán espacios en las calles para esos ancianos que andan muy lentamente, se paran en seco e incluso se caen y provocan molestias en los demás viandantes”, en palabras del alcalde.

Los peatones de menos de 60 años ya no se verán afectados por la presencia de ancianos que acostumbran a ralentizar su marcha y éstos tampoco serán estorbados “por los empujones que, inevitablemente, teníamos que dar a los viejos para que se apartaran de nuestro camino”. El Ayuntamiento ha elaborado un trazado que conecta entre sí los hospitales, los geriátricos y los cementerios más frecuentados de Madrid y alrededores, siguiendo la denominada “ruta de la bajona”.

“Es una medida destinada a aislar aún más a los ancianos de la sociedad, una vergüenza” ha lamentado David Lucas, portavoz del Grupo Municipal Socialista. Ante las críticas, Gallardón no ha dudado en aclarar que “el carril para vejestorios dispondrá en algunas zonas de suelo antideslizante y una patrulla de la limpieza se encargará de controlar que no haya viejales por allí tirados o dando vueltas sobre sí mismos”.

Jordi Hereu, alcalde de Barcelona, no descarta aplicar mejoras similares aunque ha dejado claro que su prioridad ahora es “la construcción de un túnel subterráneo por el que puedan circular los diseñadores, los ‘disc jockeys’ y los modernos en general sin estropear la estética de la ciudad”. También ha recordado que en 2007 se financió la campaña “Mogui’s, joder” para animar a los ancianos a no encantarse demasiado en el transcurso de sus paseos por Barcelona.