Pablo Hernández Arroyo, subdirector de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), ha expresado esta mañana su preocupación por la existencia de numerosos correos electrónicos que circulan por la Red y que incluyen chistes de Jaimito “en los que no se reconoce autoría alguna”. Según Hernández, apropiarse de un chiste ajeno es lícito “siempre y cuando se cite la fuente y se reconozcan, también económicamente, los derechos generados por la broma en cuestión”. De no ser así, prosigue el subdirector, “nos estamos aprovechando de aquellos que están más dotados que nosotros para el humor”. Según la SGAE, “la clave del futuro del humor en España pasa por reconocer los derechos de los humoristas y, en este caso concreto, de Jaimito”.

El abogado David Bravo, especialista en propiedad intelectual, no ha dudado en preguntar a la SGAE si el tal Jaimito es socio de la entidad y tiene sus chistes registrados. Pablo Hernández ha respondido que “no hay que ser muy listo para comprender que Jaimito es menor de edad y que, por lo tanto, la gestión de los derechos de sus chistes recae en sus progenitores”. Cuando Bravo ha replicado que “nadie conoce a los padres de Jaimito porque Jaimito es un personaje de la cultura popular”, el subdirector de la SGAE ha aclarado que “si el señor Bravo tiene dudas, le recordaré que Jaimito le dijo precisamente a su madre que había aprendido a escribir y, cuando ella le preguntó qué había escrito, Jaimito le respondió que aún no sabía leer”.