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Un niño llevaba un año escondiendo comida en los bolsillos

Albergaban kilos de guisantes, lentejas y pescado

Cuando los padres de Pablo fueron a recogerle al colegio se encontraron a su hijo con unos pantalones limpios y 50 kilos de deshechos orgánicos en bolsas de basura que los profesores habían extraído de los bolsillos de la criatura. A los docentes les resulta increíble que el niño pudiera moverse arrastrando tanto peso. De hecho, Pablo ha desarrollado una musculatura considerable en las piernas, aunque según los médicos no se desprenderá del olor a basura hasta pasada la pubertad.

«Apareció de todo», dice la madre. «Pensé que llevaría como mucho dos semanas haciendo eso de esconder la comida, pero poco a poco fueron apareciendo las migas con chorizo que hicimos en el pueblo en agosto, las berenjenas al horno que hice el día del cumpleaños de mi hermana… Y así hasta encontrar las ostras que compré la pasada Nochevieja, con lo caras que me costaron. Eso sí, de frankfurts y chucherías ni pizca. Eso sí que no lo esconde».

Lo que los padres no han explicado es por qué no obligaron a su hijo a cambiarse de pantalones -por mucho que éste insistiera en que eran sus preferidos- y cómo no se alarmaron al ver que el pequeño adelgazaba paulatinamente. «Es que no parecía adelgazar porque le iban creciendo las cartucheras, así que yo pensé que había salido a su madre», se excusa el padre. «Y sí, olía, claro que olía. Pero ya se sabe que los chavales a esas edades le pierden el gusto a la ducha».

A partir de mañana, el pequeño Pablo acudirá a un psicólogo infantil que tratará de descubrir si sufre trastornos alimentarios o algún tipo síndrome de Diógenes. «Lo aconsejable en estos casos es que los padres compren un perro, de este modo el niño dispondrá de un recurso limpio y eficaz para deshacerse de la comida que no quiera engullir», explica el experto. «Por lo que me ha contado la madre, ella siempre insistía en que tirar la comida está feo, así que su insistencia puede ser la causa de que el niño se acostumbrara a acumularla».

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