Un señor disfrazado de Aristóteles irrumpió ayer por la tarde en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Barcelona y engañó a varios alumnos para que le entregaran todo su dinero e intentaran volver al intercambio de especies. El propio estafador acabó delatándose cuando, al ser interrogado por un profesor, aseguró que conocía la doctrina de Nietzsche, “lo cual es imposible porque él es anterior”, según explica el filósofo Miguel Morey. La sociedad entera ha condenado el delito, especialmente porque el ladrón “se ha cebado con gente de letras”.

“A mí ya me resultó raro desde el principio porque Aristóteles no ha sido nunca un filósofo de extremos. En cambio, ese señor iba a saco. Se hizo con los monederos de todos, trazó un círculo en la cafetería de la Facultad y dijo que aquello era el Ágora y que debíamos ponernos allí a dialogar entre nosotros. Mientras lo hacíamos, él desapareció con el dinero”, relata uno de los alumnos estafados.

La psicóloga Margarita Marín asegura que “engatusar a un estudiante de Filosofía cuando está centrado en sus estudios es relativamente fácil. Son jóvenes que se pasan el día hablando de esos autores clásicos y luego, sin ven a uno por allí, no son capaces de marcar distancias. Se comportan como si hubiera venido un cantante famoso, y como de esos personajes históricos no hay fotografías fidedignas, no pueden darse cuenta a simple vista de que aquello es un simple disfraz”.

El historiador Antonio Alegre se ha mostrado “indignado y jodido” ante lo ocurrido, aunque ha matizado que “la gente que estudia esta carrera ya está acostumbrada a no tener dinero, así que aunque dé rabia tampoco es un drama”.