- La actualidad del mañana -
- La actualidad del mañana -

«Mi mujer no me habla y no sé qué he hecho»

LOS ALMUERZOS DE EMT

Paco Rojas lleva dos meses intentando que su esposa le perdone pero ni siquiera sabe qué es lo que provocó su enfado. «He descartado ya los fallos típicos: no recordar su aniversario, no darme cuenta de que había ido a la peluquería, decir algo inconveniente en público, cambiar de canal cuando ella estaba viendo algo que le interesaba… Ya no se me ocurre nada más», sentencia Paco. Su esposa Marisa le observa altanera desde el sofá y le regala una mueca de desprecio. «Sus hermanas se han puesto de su parte y me hacen el vacío» se lamenta el entrevistado.

Pese a su enojo, Marisa se muestra muy amable conmigo y me da conversación mientras espera que pase el tiempo de cocción del pollo que ha metido en el horno. Aprovecho que está relajada, y que Paco ha ido un momento al lavabo, para pedirle que me cuente qué hizo su marido y por qué decidió retirarle la palabra. «De ese energúmeno no quiero hablar. Dile que vaya poniendo la mesa», afirma implacable. La charla termina en este punto, abruptamente.

«Fui a varias sesiones de hipnosis para que me ayudaran a recordar. Pero no sirvió de nada, mi subconsciente está limpio», dice Paco mientras sirve la ensalada. «Eso sí, descubrí que había tenido un hermano mayor que murió trágicamente cuando yo era muy pequeño y mi consciencia había bloqueado ese recuerdo. Es la típica anécdota que uno le contaría a su mujer, pero como la mía no me habla…» se queja mientras mira de reojo a Marisa, implorando clemencia.

El timbre del horno interrumpe las explicaciones de Paco. Marisa sirve dos platos de pollo, el suyo y el mío. Paco tendrá que ir a la cocina a servirse lo que ha quedado en la bandeja. «Empecé una huelga de hambre y entonces ella decidió darle mis raciones de comida al perro. Tuve que abandonar la huelga para salvar al animal. Le salieron unas cartucheras muy raras. Ya me dirás qué culpa tiene el perro. Aunque vete a saber, quizá estuvo involucrado también» argumenta el entrevistado, que aparte de la huelga de hambre también ha optado por fingir infartos, caídas y otras desgracias sin que su esposa se mostrara preocupada por él.

Finalmente, Paco ha decidido resignarse. «Mis amigos dicen que se ha vuelto lesbiana y que contra eso no puedo luchar. Hay asociaciones que las protegen. A mí, en cambio, no me ayuda nadie». Asegura que está escribiendo un libro, «Exiliado en el sofá», en el que relata su calvario. «Me está ayudando a escribirlo una nueva compañera del trabajo. Es una chica muy mona que estudió filología y, como a mí me cuesta expresarme, pues me echa un cable». Marisa se levanta de la mesa violentamente y la botella de vino se precipita sobre Paco. «¿Pero tú lo has visto?», exclama asustado. «Esto es agresión, joder».

Domicilio de la familia Rojas.

– Ensalada.
– Pollo al horno.
– Vino.
– Café.

Total: cortesía del entrevistado.

Tú haces posible la Verdad

Sin ti, el periodismo del mañana es imposible. Nuestros suscriptores nos permiten seguir ofreciendo el mejor periodismo libre de presiones y banners publicitarios.