Cientos de peluquines han ido cayendo a lo largo de toda la mañana en Manresa (Barcelona) provocando el desconcierto entre la población. Numerosos perros asustados y confundidos han arrancado a correr en plena calle luciendo peluquines en la cabeza y el lomo. Todos los postizos tenían restos de pegamento y, por lo tanto, se adherían fácilmente a los paseantes desprevenidos que se cruzaban en su trayectoria.

“He notado como un trapo pegándose a mi cabeza y he sentido mucho asco. Mi esposa ha gritado tanto que he creído que se trataba de una araña o algo peor”, confiesa uno de los afectados por la inesperada precipitación. “La gente corría despavorida con las manos en la cabeza, pidiendo ayuda. Parecía una película de zombies” explica un agente de la Policía local.

Al cabo de unas horas, las autoridades han relacionado el suceso con la explosión acontecida en un geriátrico situado en las afueras de Manresa. “Eso explica también la presencia de cinco dentaduras en el tejado del ayuntamiento”, concluye el agente.

El acontecimiento ha generado paranoia y caos en la ciudad, especialmente por culpa de un bisoñé que se ha pegado en la cabeza de un líder de los Latin Kings, que ha creído que se trataba de una venganza de una banda rival y ha emplazado a sus seguidores a emprenderla a tiros contra varios jóvenes. “Primero llueven peluquines y luego empiezan a salir por la calle sudamericanos con peluca de viejo y pistola. Lo primero que piensas es que están rodando Torrente IV”, declara un testigo de la reyerta callejera, que ha tenido que atravesar el cristal de un bar para esquivar una bala furtiva.

“Señores, los geriátricos explotan. La experiencia ha servido para estar más preparados de cara a la próxima vez” ha afirmado el alcalde de Manresa, Josep Camprubí.