Una encuesta del Instituto Nacional de Estadística (INE) ha revelado que, en España, el 90% de los cobardes está convencido de que después de la muerte el alma humana va a parar a un lugar mejor donde nada malo ocurre. El 10% restante cree que no va a morir o se niega a hablar de ello. “Los resultados del sondeo son aproximados, como es habitual, pero en este caso más porque muchos de los cobardes a los que se quería entrevistar huyeron despavoridos antes de que se les pudiera preguntar nada. Los pocos que se ofrecieron a dar una respuesta tenían una pared detrás que les impedía escapar o bien temían ser agredidos si no nos atendían” ha explicado el director del INE, Modesto Cabellos.

Paradójicamente, el estudio ha constatado que los mismos encuestados que afirmaron la existencia de una vida mejor tras la muerte prefirieron no morir en aquel mismo momento y dejarlo para más tarde. “Cuando se les preguntaba si preferían perder la vida ahogados en un barreño o devorados por coyotes, casi todos arrancaban a llorar o se arrodillaban pidiendo clemencia”, ha añadido Cabellos.

“Pese a afirmar su absoluta confianza en un futuro postmortem, los cobardes españoles tienden a sentirse incómodos al hablar del tema, como si estuvieran mintiendo o escondiendo algo” argumenta el sociólogo Salvador Cardús. “Es razonable pensar que saben algo más de lo que dicen y convendría averiguar qué es”, ha añadido el experto.

El presidente de la Asociación de Cobardes de España ha afirmado desde un sótano que “respondemos con nerviosismo porque es un tema importante, pero no escondemos nada. Sabemos lo que sabe todo el mundo, no hace falta que se nos torture ni que se nos haga daño porque, insisto, no estamos escondiendo nada. Que nadie se enfade, por favor, la nuestra es una opinión más”.

Son muchos, sin embargo, quienes siguen sospechando de la actitud de los cobardes. “No es normal que insistan tanto en que no saben nada, cuando al mismo tiempo están tan seguros de lo que pasa cuando morimos. Si saben qué es exactamente lo que hay después de la muerte, es nuestra obligación sonsacárselo, aunque sea utilizando la fuerza, y conseguir que nos digan también quién les ha dado el chivatazo”, ha declarado el director general de la Policía y la Guardia Civil, Francisco Javier Velázquez López.