La Guardia Civil interceptó ayer, tras meses de investigaciones y con la colaboración de la Policía francesa, a una cigüeña ilegal que proporcionaba bebés sin los documentos en regla y que, por lo tanto, no podían obtener la nacionalidad española. “Es una pequeña victoria pero no hemos ganado la guerra. Mientras haya padres con prisas habrá cigüeñas ilegales que burlarán los controles proporcionando niños sin las debidas garantías” ha advertido el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. El alcalde de París, Bertrand Delanoë, ha celebrado la detención y ha expresado su deseo de que “la captura de esta cigüeña sirva de lección a los que encargan bebés fuera del sistema”. También ha asegurado que “seguiremos persiguiendo a los niños ilegales para que se los lleve el hombre del saco, manteniendo nuestras calles limpias de ciudadanos no homologados”.

Se calcula que cada año llegan a España 20.000 bebés clandestinos que no pueden ser escolarizados normalmente y que, por lo tanto, sólo podrán optar en el futuro a trabajos no cualificados sin derecho a asistencia médica gratuita.

“Se les reconoce enseguida porque sus chupetes son de plástico malo y el sonido de sus llantos es de mala calidad”, explica un agente de la Guardia Civil. “El certificado de procedencia a veces está muy bien falsificado, pero no vienen nunca de París sino de Mauritania o incluso de China, donde la materia prima es mucho más barata”.

Pese a todo, son muchos quienes prefieren obtener criaturas pirata saltándose las listas de espera y eludiendo los impuestos oficiales. “Es un problema educacional”, explica el psicólogo infantil Javier Urra. “Hay que concienciar a los futuros padres de que un hijo es para toda la vida y, por lo tanto, conviene invertir en calidad. Y más cuando existe la posibilidad de que el hombre del saco les arrebate la ilusión de golpe. Es fundamental luchar contra la idea de que ese hombre del saco es un mito, creencia que está mucho más extendida de lo que pensamos”.

La cigüeña interceptada ha sido puesta a disposición judicial y ha solicitado hablar con el abogado del cineasta Roman Polanski.