Millás ante el ventanal desnudo.
El escritor Juan José Millás ha llamado esta mañana a la redacción del diario El País para comunicar que suspende todas sus colaboraciones en los medios de comunicación, así como cualquier otra actividad periodística y literaria, “hasta que resuelva un asunto que requiere mi plena concentración”. Al ser interrogado varias veces sobre la naturaleza de este asunto, ha reconocido finalmente que “estoy intentando colgar las putas cortinas de mi estudio, que las lavé porque estaban ya negras y ahora sólo se suben de uno de los lados porque no puedo colocar bien las cuerdas que las sujetan”.

Aunque el autor no ha querido dar muchos más detalles al respecto y se ha encerrado en casa para pelearse con las cortinas, el humorista Juan Carlos Ortega, amigo de Millás, ha declarado a este diario que “le llamé para saber si se estaba quedando con los de El País o qué pero enseguida me di cuenta de que iba en serio y de que estaba muy nervioso porque decía muchos tacos. Le dije ‘Juanjo, coño, que estás haciendo el ridi’ y le recomendé que al menos pidiera ayuda a su esposa Isabel. Entonces se cabreó más aún y me contestó que ella tampoco tiene ni puta idea de cortinas y que encima no para de decir lo típico que dicen los psicoanalistas, es decir, que en realidad no se está enfrentando a las cortinas sino a la figura paterna”. Ortega cree que la teoría de la esposa del escritor, Isabel Menéndez, que es efectivamente psicoanalista, no va desencaminada porque el padre de Millás “era muy manitas y siempre llevaba un destornillador encima. Por eso se lo ha tomado todo como un reto personal”.

Pese a las interpretaciones psicoanalíticas, Millás asegura, claramente fuera de sí, que “no soy tan hijo de puta como para querer colgar a mi padre” e insiste en que “el problema es simplemente que no puedo escribir con tanta luz y tengo que averiguar cómo coño funciona el sistema ese de los estores, que parece sencillo pero es una puta mierda”. Según su propia esposa, el tema está obsesionando tanto al escritor que, bajo el seudónimo de Chesterton, ha llegado a pedir ayuda en foros de Internet dedicados al bricolaje y a los cuidados del hogar. “Me lo conozco bien y estoy convencida de que, si finalmente vuelve a la literatura, su próxima novela se titulará ‘Las cortinas'”, aventura Menéndez.