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Barcelona sustituirá las prostitutas por muñecos del Cobi

"ME PARECE BIEN PERO NO QUIERO SER SU CHULO", DICE MARISCAL

Tras el escándalo provocado por el reportaje de investigación del tabloide El País, en el que se documentaba la práctica de la prostitución en las calles del Raval de Barcelona, el Ayuntamiento de la ciudad condal ha decidido reaccionar. Aunque la prostitución es, según el alcalde Jordi Hereu, «una lacra cuya existencia desconocíamos todos antes de leer el artículo y que no se puede erradicar», el objetivo de las autoridades es «acabar con el aspecto sórdido del sexo en las calles, darle una vuelta a la situación y convertir lo que ahora es una vergüenza en un escaparate hacia Europa y hacia el mundo entero».

Se ha decidido elegir la mascota de los Juegos Olímpicos de 1992, diseñada por Javier Mariscal, para que sea la imagen del sexo callejero catalán. «Como en la ceremonia de los Juegos, que todos recordamos con cariño, la idea es que el cliente vaya bajando por las Ramblas y escuche ‘Hola! Hola!’ y, como en un desfile de color y simpatía, aparezcan muñecos del Cobi con los que podrá intercambiar afecto», explica Hereu.

La mayor parte de los barceloneses desconocía la existencia de mujeres que venden su cuerpo en las calles. «A mí esto me suena a algo como de los egipcios, no sé. Pensar que en una ciudad moderna hay gente que no hace el amor con su mujer sino con personas con las que ni siquiera ha cenado nunca, es raro» explica Antoni Jordà, habitante del Raval que «a veces oía gemidos pero pensaba que era la tele». Jordà, como muchos otros ciudadanos, aplaude la sustitución de las prostitutas por la figura de Cobi «porque es una manera de recordar el dinamismo que llegó a tener la ciudad y de convertir el sexo sucio en un deporte de competición».

«No se opone a nada pero deja pelo»

Esta misma semana el Ayuntamiento ha lanzado una campaña dirigida a quienes practican la prostitución en la ciudad con la intención de presentarles a Cobi e ir mejorando su implantación sobre el terreno. Con el lema «Puteru, digues la teva» («Putero, di la tuya»), se organizó ayer de madrugada una «cata de Cobis» en el Raval. «Yo he probado con nigerianas, sudamericanas y hasta con muchachas de Besalú, pero ninguna se mostró nunca tan dócil como Cobi. Es como si le diera un poco igual todo. Le falta brío, está como chafado. Y deja pelo» se queja uno de los catadores.

El diseñador Javier Mariscal está dispuesto a mejorar a Cobi para que se adapte a los gustos de la clientela, pero ha asegurado que no tiene tiempo para hacer de chulo de la mascota. Jordi Hereu ha aclarado que no será necesario porque «instalaremos unos parquímetros como en la zona verde, así es todo más moderno y más aséptico. De hecho, será tan fácil que los no iniciados querrán probar esto del puterío».