“El problema es que él no atracaba ni amenazaba a nadie. No usaba más armas que la fe y la caridad cristiana. Simplemente pedía el dinero y se lo daban. Sin más. Muy pocas sucursales lo han denunciado porque ni siquiera son conscientes de que han sufrido un robo” explica el teniente Castillos, de la Guardia Civil. “Es un nuevo tipo de ladrón de guante blanco, o de túnica blanca, si se prefiere”.

“Decía que necesitaba el dinero para salvar al mundo de la crisis y acabar con el hambre en los países necesitados, que por eso había tenido que volver antes de tiempo, porque la situación es crítica” explica un empleado de Caja Rural. “Nos pareció raro, pero llenó nuestros corazones de esperanza y le dimos todo lo que nos pidió. Incluso arrancó el bolígrafo de la cadenita y nos hicimos los tontos. Pensé que querría escribir una nueva biblia o algo”.

La detención ha sido completamente casual y la Guardia Civil la tilda de milagrosa. El delincuente se dirigía a una entidad bancaria disfrazado del Redentor cuando un agente de la benemérita que no estaba de servicio lo ha reconocido: “Con esa barba, la corona de espinas y toda la pesca lo he identificado enseguida”. El criminal no ha ofrecido resistencia pero ha proferido un “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”. “Me ha pedido que le quitara las esposas para poder poner los brazos en cruz dentro del coche, pero me he temido que era una de sus tretas”, asegura otro agente.

“Jesús hoy en día no vestiría túnica”

El padre Almunia, teólogo del Vaticano, ofrece algunas directrices para distinguir a los farsantes: “Para empezar, Jesús no necesitaría dinero porque podría hacer todo lo que quisiera. Además, cuando vuelva llevará ropa de hoy en día, no de cuando los romanos. Nada de túnicas. Tenemos que estar preparados para acoger a un Jesús en tejanos y camisa de cuadros ajustadita. No ropa muy extremada tampoco. Algo humilde, pero también actual. Ropa de Zara o del H&M. Nunca llevaría unos Levi’s, por ejemplo, porque son demasiado caros y, si se tiene estilo, no hace falta gastarse un dineral para ir bien arreglado. También vendría con el pelito corto quizá. Y bien afeitado. Pero sin parecer homosexual, claro”.