Un aparato del mismo modelo en modo "noboding".
Un Airbus A320 de la compañía ucraniana Kaucasian Air se ha estrellado, a las 2.43 hora local de ayer lunes, en el extremo sureste de la Isla de Creta, a unos escasos tres kilómetros de la localidad de Papas. En pocos minutos llegaron al lugar los equipos de emergencia y quedaron perplejos. Por todas partes había trozos de metal, partes de los motores, butacas amontonadas, pero ni rastro de pasajeros. “Cuando nos acercábamos nos mosqueó no oler a barbacoa”, explica consternado uno de los bomberos griegos. “Hemos hecho el gilipollas con nuestros guantes de látex y nuestras bolsas de plástico para meter trocitos de gente. Por una vez que nos cae algo resulta que está vacío. Hay que joderse”, se queja uno de los médicos forenses.

En el accidente no ha habido víctimas porque el aparato realizaba la ruta entre Kiev y El Cairo sin nadie a bordo. “Te pasa lo mismo si vas al cine un martes a las cuatro y eres el único en la sala. El A320 puede despegar y aterrizar con el piloto automático, así que si el vuelo va prácticamente vacío nos resulta más rentable acomodar a los pasajeros en vuelos de otras compañías”, ha explicado un portavoz de Kaucasian Air.

Tres pasajeros, en el aeropuerto, preocupados por nadie.
Tres pasajeros, en el aeropuerto, preocupados por nadie.
Los sindicatos de pilotos llevan años denunciando esta práctica conocida como “noboding”. “Les sale más a cuenta que el avión vuele solo y no pagar el coste de una tripulación entera”, afirma una fuente del sector que no desea ser identificada y añade que “incluso se han llegado a poner maniquíes o muñecas hinchables vestidas de piloto para dar el pego a los de la torre de control, que son unos lerdos”.

Las leyes internacionales de aviación prohiben el “noboding” que resulta conveniente a aquellas compañías que, de no realizar un número mínimo de vuelos, pueden perder su derecho a explotar determinadas rutas. Un estudio reciente de la Unión Europea considera que, en meses de temporada baja, casi un 35 por ciento de los aviones puede estar volando en situación de “noboding”. Otra variante del “noboding” que permite burlar la ley consiste en embarcar ovejas, cabras o incluso avestruces, para los que se ha tramitado y obtenido previamente un pasaporte en un país africano, donde los controles son menores.