Una discográfica de esas que salieron allá por los ochenta publicará próximamente el disco de un joven rubio con una cresta engominada en la cabeza y cierto sentido del espectáculo. “No tiene cultura pero sabe mirar a las chicas. Con un poco de suerte ellas le harán caso el tiempo suficiente para que sea rentable y luego probablemente montará un negocio de estampación de camisetas que funcionará a medio gas hasta que decida dejar de ser emprendedor y volver a trabajar para terceros en el sector servicios” apunta su manager enganchado, como todos, a la cocaína.

El disco, cuyo título tiene tintes eróticos y juega con el verbo “llenar” como si se hablara de depositar semen en la vagina de una mujer amada, sonará 1.378 veces en distintas emisoras de radio y el artista será entrevistado en suplementos dominicales y en programas de entretenimiento. En ellos, se procurará que el cantante diga cosas como “nunca parto de una idea preconcebida” o “procuro que haya sentimiento”.