El viernes pasado se estrenó en más de 500 salas norteamericanas la última producción de dibujos animados de los estudios Walt Disney titulada “Nietzsche” y que explica la conmovedora vida del filósofo alemán.

“Nietzsche” ha contado con un presupuesto de más de 90 millones de dólares y ha sido realizada de manera tradicional, sin el soporte de la tecnología en 3D. Su director, Wolfgang Reitherman, es un artesano de Hollywood de origen alemán con más de 40 años de experiencia en las producciones animadas, y ya realizó en 1967 la muy exitosa “El libro de la selva”. Escrita por los mismos guionistas de “Lilo & Stich” o “Daltónico por sorpresa”, “Nietzsche” explica la historia del solitario Friedrich, un tímido profesor de universidad que desea hacer una aportación importante en la historia de la Filosofía pero no sabe cómo hacerlo sin pasarse mucho. En sus aventuras le ayudará su fiel Wagner, un perro salchicha con patillas y boina muy dicharachero y “tocacojones”, que le seguirá a todas partes hasta que, a media película, un muy harto Friedrich termine por cortar con un cúter al chucho por la mitad.

Otros personajes que sí aguantan hasta el final son: Zarathustra, un acordeonista desnutrido que vive solo en una montaña; Superhombre, el rencoroso malvado que no perdona a Friedrich que no sea él el protagonista y Ecce Homo, un gay ingenioso y bailarín que trabaja en el Starbucks donde suele ir Nietzsche a escribir.

Antes de que se estrene la película, ya se han alzado algunas voces en su contra con el argumento de que difunde entre los niños una visión nihilista del mundo, “como si no lo fueran ya lo suficiente”, escribe un muy enojado Isaac Leonard en su columna de Variety. Pese a todo, los productores han comenzado ya a preparar una segunda parte. Se titulará “El eterno retorno” y arrancará con un Friedrich ya sumido en una total locura y, por tanto, será una cinta sin un argumento claro, eminentemente musical, muy en la línea del clásico de Disney “Fantasía”.