El Ayuntamiento de Madrid medirá la paciencia ciudadana cortando doce de las principales vías de comunicación de la ciudad durante un tiempo indefinido “que dependerá sobre todo de cómo reaccione la gente”, ha precisado Alberto Ruiz-Gallardón. El alcalde ha asegurado que “muchas veces no nos atrevemos a llevar a cabo ciertos proyectos urbanísticos por las molestias que podrían causar, o los acabamos dejando para el verano. Pero quizá subestimamos el aguante de la gente”. Para no influir en los resultados de la medición, Gallardón no se ha atrevido a pedir paciencia a los ciudadanos, por lo que se ha limitado a desearles “que pasen un día estupendo”.

Para asegurar la fiabilidad de los resultados, el Ayuntamiento no ha facilitado información sobre cuáles son las calles que se han cortado, no ha previsto rutas alternativas ni ha reforzado el servicio de transporte público. “Como no sabía nada, me he metido en la calle Princesa como siempre y al llegar a la Gran Vía he descubierto todo el pastel. He tenido que dar un rodeo impresionante y he llegado una hora tarde al trabajo. La bronca que he recibido ha servido para descubrir que la paciencia de mi jefe es próxima a cero. Cada día se aprende algo nuevo. Muchos no se han enterado de que la Gran Vía está cortada. Yo ya lo sé. Esto me hace sentir especial” ha declarado un ciudadano con un grado de paciencia asombrosamente alto.

En Barcelona, el alcalde Jordi Hereu ha reconocido que “aquí ya hace mucho tiempo que realizamos estas mediciones, lo que pasa es que no lo anunciamos a bombo y platillo porque nos parece electoralista hacerlo. Yo mismo, siempre que aparezco en los medios, contribuyo poniendo una cara rara que a mi esposa le saca de quicio. Pero las estadísticas revelan que la paciencia ciudadana aún no ha tocado techo, ni siquiera con aquello del Forum de las Culturas, y eso nos anima a continuar. Después del verano ocuparemos varias plazas de aparcamiento con bolas gigantes de espuma y cerraremos algunas guarderías para sustituirlas por tiendas de merchandising sobre Barcelona. Y a ver qué pasa, ¿no?”.