Un cambio sustancial en la legislación alimentaria de la Unión Europea permitirá al fin que las cadenas de comida rápida puedan servir carne genuinamente infantil en sus menús en vez de recurrir a sucedáneos y a crías de mamíferos no humanos. “Hasta ahora para comer bebé auténtico tenías que ir a los Estados Unidos o como mucho traerte el bebé de casa y mezclarlo tú mismo con la lechuga y la hamburguesa. Pero para eso ya no vas a un restaurante” explica la portavoz en España de la cadena, Alexandra Montezemolo.

Las restricciones que imponía la UE se debían al temor de que ingerir carne de bebé chocara con las políticas de aumento de la natalidad. “Esto es una tontería. Al contrario, si una industria como la de la comida rápida depende en parte de que haya bebés, la propia empresa privada fomentará que se produzcan cuantos más mejor. Parte de la producción se consumirá en los restaurantes, pero muchos otros bebés se conservarán para explotarlos en estado adulto” argumenta Montezemolo.

Las franquicias de McDonald’s en España han notado una mayor afluencia de clientes, que sienten curiosidad por probar al fin un menú auténticamente infantil. “No hay color”, admite José Juárez, uno de los primeros españoles que probó la carne de un bebé de verdad. “Se te deshace en la boca, te lo puedes comer con piel y todo y encima es pequeño pero contundente. Se come rapidísimo, pero llena”.

“De momento estamos importando bebés de los Estados Unidos, pero pronto podremos producir en España. El problema, como siempre, es la falta de guarderías” se queja la portavoz de la cadena americana.