- La actualidad del mañana -
- La actualidad del mañana -

Los suburbios de París celebran su jornada de puertas abiertas

SE PRETENDE ELIMINAR LAS BARRERAS SOCIALES

El presidente Sarkozy ha inaugurado las jornadas.
Como cada año, la clase alta parisina se ha entregado en cuerpo y alma a la decimosexta edición de los «Passages en banlieue», una celebración tradicional consistente en que los pobres y marginados de la sociedad, que habitan en el extrarradio de París, abren las puertas de sus hogares para dar a conocer su realidad y sus luchas cotidianas. «Es mucho mejor que cualquier reality de esos que dan en la tele. Lo vives con más intensidad, hablas con ellos. Te das cuenta de que no es necesario hacer muchos safaris en África. Aquí hay aventura, hay supervivencia. Y también es lo que entendemos por democracia. Todos tenemos acceso a la pobreza, está allí para que nos demos cuenta de que existe y eso enriquece a cualquiera» declara uno de los visitantes que se pasea por las calles de Neuilly-sur-Seine escoltado por la Policía. Como ocurre normalmente, varios disidentes han intentado sabotear la jornada incendiando contenedores y quemando coches. «Son la excepción», afirma una inmigrante bielurrusa. «Te pasas días trabajando para que todo esté perfecto y luego viene el típico estúpido que quiere hacerte quedar mal. Pero bueno, los ricos ya saben que eso no suele pasar, que somos más civilizados».

El éxito de las jornadas de puertas abiertas y su loable objetivo de fomentar el acercamiento entre los distintos estamentos sociales ha hecho que otras ciudades hayan intentado adaptar la iniciativa. «Hicimos una prueba piloto hace dos años pero unos gitanos incendiaron varios abrigos de bisonte y estuvieron a punto de hacer una barbacoa con un bebé del barrio de Salamanca. Como no tenemos la tradición de los franceses, necesitamos más concienciación» explica Alberto Ruiz-Gallardón, alcalde de Madrid.

Francia estudia la posibilidad de potenciar sus «Passages en banlieue» celebrándolos más veces al año e incidiendo en los beneficios económicos de la propuesta. «No sólo descubres que los pobres también juegan a la Play Station y que muy en el fondo no son tan diferentes. Las jornadas te dan incluso la oportunidad de establecer lazos comerciales. He conseguido cerrar un trato con la que será mi nueva señora de la limpieza en el chalé que tengo en la montaña. Yo he vivido una experiencia y ella no ha tenido que desplazarse para encontrar trabajo. Sus hijos, además, han podido juguetear con mi iPhone en vez de esperar a verlo en las películas», declara un empresario.

Tú haces posible la Verdad

Sin ti, el periodismo del mañana es imposible. Nuestros suscriptores nos permiten seguir ofreciendo el mejor periodismo libre de presiones y banners publicitarios.