El presidente de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps, fue imputado el pasado jueves por un supuesto delito de cohecho en el marco de la trama corrupta del PP. Al conocer la decisión del juez, el imputado se mostró tranquilo y declaró que el asunto terminaría muy pronto “y, si Dios quiere, muy bien”. Aunque su referencia al Señor se tomó al principio como una expresión meramente retórica, parece que existe una comunicación fluida entre el político y el Hacedor puesto que ayer, en una entrega de premios a la que asistió Camps junto a varios consejeros, un fuerte resplandor de otro mundo hizo acto de presencia y una voz grave, dirigiéndose al presidente, exclamó: “te quiero un huevo”.

El líder popular Mariano Rajoy, que siempre ha defendido la honradez de Francisco Camps, ha asegurado esta mañana que “no hacía falta que viniera Dios a confirmarlo porque ya llevo días diciéndolo: es inocente y quienes le tienen que apoyar, le apoyan”.

El hecho de que el Todopoderoso haya roto su habitual prudencia y discreción para influir en el desarrollo de un proceso judicial no ha gustado a algunos magistrados. La presidenta del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas, ha declarado que “cada uno debe ocuparse de lo suyo, los jueces deben controlar la justicia y Dios lo tiene que controlar todo. Esta vez se ha cruzado el límite”. El cardenal Rouco Varela, en cambio, se ha mostrado satisfecho con la intervención divina y ha insistido en que “llevo muchos años diciendo que Dios existe y es del Partido Popular”.

Los socialistas no han encajado nada bien el asunto, y menos después de que las últimas encuestas confirmaran una posible victoria de los populares en el caso de que se celebraran elecciones. “Tal vez habría que investigar quién le paga las túnicas al Señor y qué negocios está haciendo en Valencia, porque debe de ser el único que aún no ha metido mano allí” ha afirmado hoy Leire Pajín, Secretaria de Organización del Partido Socialista.