Alfonso Díez, compañero sentimental de Cayetana de Alba, declaró ayer ante los medios que “alguien o algo se está comiendo el geranio que la duquesa tiene en el jardín de su chalé marbellí. No sabemos si es una alimaña, un perro o una persona, pero tiene que ser una criatura de cierta envergadura porque apenas quedan hojas. Algo con un hambre voraz, sin manías y que no se detiene ante nada”. Aunque el asunto pueda parecer baladí, Cayetana de Alba está “emocionalmente tocada porque considera el asunto como una falta de respeto a su persona”.

El principal sospechoso de comerse el geranio en cuestión es el jardinero de la finca, que se declara inocente y culpa a algún parásito agresivo. La planta, sin embargo, muestra mordeduras considerables e incluso restos de saliva, por lo que Díez está convencido de que “tiene que ser un mamífero”. Otra tesis que defienden en la Casa de Alba es que se trate de algún activista que protesta porque, según el Ministerio de Medio Ambiente, la residencia de verano en la que se encuentra el geranio favorito de la duquesa invade 32 metros cuadrados de la playa de Casa Blanca, cosa que indigna a los ecologistas.

El novio de Cayetana de Alba ha prometido severas represalias para el autor del desaguisado, al tiempo que las autoridades policiales recomiendan a la duquesa que no airee demasiado su geranio si tanto aprecio le tiene.