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Adolfo Domínguez diseñará el nuevo uniforme del Ku Klux Klan

Una de las pruebas de vestuario ya realizadas.
El diseñador gallego Adolfo Domínguez ha sido elegido para definir la nueva imagen de una de las organizaciones racistas e ilegales más emblemáticas del mundo. Aparte de su amplia trayectoria profesional, ha jugado en favor de su candidatura el hecho de que en España los uniformes de las procesiones de Semana Santa tengan un look que destila parte de la esencia del Ku Klux Klan, y se confía en la capacidad de Domínguez de ser fiel a los parámetros básicos del atuendo sin renunciar a un aspecto más «casual» y adaptado a los nuevos tiempos. «El Ku Klux Klan es como la Coca-Cola de las sectas radicales. Tienen una imagen muy marcada, un uniforme muy icónico. Por lo tanto, es todo un reto modernizarlo sin perder identidad. Además, saben que tienen que adaptarse pero son muy conservadores y estrictos. Me han prohibido jugar con el negro, entre otras cosas. Pero asumo el desafío» declara el diseñador.

«Los negros cambian, hasta salen en House disfrazados de médico. O trajeados en Pulp Fiction. Los cabrones no han perdido el tiempo. Aunque la mona se vista de seda y todo eso no podemos dormirnos en los laureles» declara uno de los representantes, que ha querido mantener el anonimato aunque sí ha insistido en aclarar que no es negro. «El blanco es lo que nos define, pero se mancha mucho. Y la lejía lo acaba amarilleando. Y pasar de blanco a chino, aunque no es peor que pasar de blanco a negro, sin duda no conviene. O sea que hay que encontrar un color que sea puro, que sea antinegro, pero que sea llevable. Tenemos muy claro que no queremos ni negros ni marrones. El gris tampoco, porque tiene parte de negro. Verde ni hablar, porque no somos ecologistas. El lila, bueno, si me dices lila te parto la cara. Y si dices arco iris mato a toda tu familia. ¿Qué color, entonces? Pues ni idea. Pero si lo supiéramos lo diseñaríamos nosotros» reflexiona otro portavoz de la organización radical.

«Probablemente sea el cliente más difícil que he tenido», reconoce el diseñador. «Cuando diseñé el uniforme de las azafatas de Iberia sólo me pidieron que no optara por colores que recordaran a una explosión en el aire. Pero eso es otra cosa, casi ningún color les gusta. Cuando habíamos decidido optar por el amarillo combinado con rojo, por su similitud con el fuego, alegaron que era demasiado vistoso para una secta clandestina. Así que seguimos dándole vueltas al asunto».

Mientras Adolfo Domínguez se centra en los primeros bocetos, el Ku Klux Klan sigue revisando el árbol genealógico del modisto para descartar que tenga algún antepasado negro. «En eso tengo plena confianza. No encontrarán ninguna mancha en mi expediente familiar. Somos todos de piel muy blanca. De hecho yo es ponerme al sol y quemarme. Me pasa aquello de que se te pela la nariz y te pasas el día sacándote pellejos. Es lo único que me molesta de la playa, no ser negro al menos dermatológicamente» afirma Domínguez.