Sonámbulos burgaleses se manifiestan contra su alcalde.
Aunque Aparicio ha precisado que los sonámbulos “estarán tutorizados por un equipo de psicólogos que conducirán todas las actividades”, no ha conseguido convencer a la opinión pública que, además, se ha visto influida por un rumor según el cual el alcalde lo que quiere en realidad es fastidiar a su yerno José María, que es sonámbulo y siempre le lleva la contraria. “Mi yerno no tiene nada que ver con esto y tampoco es una decisión unilateral, cuento con el respaldo de mi equipo. Los sonámbulos deben congratularse porque podrán ayudar a su ciudad en tiempos de crisis. Es lo mismo que hacer la mili, no entiendo las quejas” ha insistido el alcalde popular. “Lo próximo será usar a bebés para partir nueces. Me parece indignante y más teniendo en cuenta que los sonámbulos ya pagamos nuestros impuestos para que el ayuntamiento contrate a profesionales” asegura Juan Borlico, uno de los afectados que ya ha sido convocado para realizar obras de mejora en el cruce de la calle Parralillos. “Ni siquiera puedo asegurar que no iré, porque si se aprovechan de mí cuando estoy inconsciente no tengo armas para defenderme”.

Los problemas a los que se está enfrentando Juan Carlos Aparicio parece que están afectando a su matrimonio: el periódico local “Daily Burgo’s” asegura que la esposa del político sospecha de él porque “desde hace unos meses se levanta con agujetas y curiosamente todo ha coincidido con la reforma de la cocina, que ha salido muy barata”. Algunos adolescentes burgaleses desconfían también de sus padres porque se levantan con olor a cirio y creen que por la noche les obligan a ir a misa.