Un ciudadano repasa sin ganas las listas electorales.


Un ciudadano repasa sin ganas las listas electorales.

El mal tiempo está alterando la intención de voto en Galicia y el País Vasco. Con el cielo encapotado y una temperatura mínima de cuatro grados y una máxima de nueve en ambas autonomías, los ciudadanos viven con especial amargura la práctica del ejercicio democrático e, intencionadamente o no, plasman su malestar en las urnas. “Levantarse un domingo a las nueve, ver este asco de día y pensar que tendrás que hacer cola en un colegio frío que huele a pañales hace que se te caiga el alma a los pies. Y entonces piensas que, total, para eso ya votas al PP y que hagan lo que quieran porque lo harán igualmente. Es todo una farsa” reflexiona Juan Touriño, votante de Orense. “Te dan esos papelillos con gente que no sabes quiénes son, que yo creo que hasta se los inventan, y acabas votando al que tiene el logo más bonito. No tengo tiempo para que me lo expliquen todo, viene mi suegra a comer y no he hecho ni el sofrito” declara Ana Gutiérrez a la salida de un colegio electoral de Bilbao. 

Ángel Rivera, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología, asegura que “la situación no va a mejorar hoy ni en una comunidad ni en la otra, lo cual debe ser tenido en cuenta si se plantea abortar las elecciones”. Manuel Fraga, por su parte, ha declarado que “molesdes flistos marruñodo democracia”. Aparte del conflicto meteorológico y del mal humor que provoca en la gente, los comicios transcurren sin incidentes reseñables a excepción de un altercado en un colegio electoral de A Coruña, donde las autoridades han detenido esta mañana a un individuo que pretendía votar con falso acento gallego. “Lo han detectado rápido, iba repitiendo la palabra ‘finiquito’ como si fuera típicamente gallega” explica un testimonio.