Esta mañana se ha producido una aparatosa explosión en las instalaciones de La Noreñense, empresa fabricante de cocido madrileño, albóndigas y fabada ubicada cerca de Oviedo. Los sesenta trabajadores de la fábrica han sido rápidamente desalojados y la deflagración ha provocado heridas superficiales en uno de ellos. “No es nada, han sido los cristales que han saltado y me han arañado un poco la cara y los brazos” declaraba, aún conmocionado, Antonio G. La explosión ha ido acompañada de un fuerte hedor que se ha extendido varios kilómetros a la redonda.

Aunque se desconocen por el momento las causas del accidente, parece que la clave está en el propio Antonio G., pues era el único empleado que se encontraba en la zona donde ha tenido lugar la explosión. “Estaba realizando tareas rutinarias de control y de repente he sentido que todo temblaba ante mí. No me lo explico”, ha declarado. Según comentan algunos de sus compañeros, es muy raro que se produzca un incidente como este porque no se trabaja con material inflamable. “A excepción, obviamente, del que a Antonio le da por expulsar de vez en cuando”, ha asegurado entre risas un trabajador. Aunque nadie se ha atrevido a formular una acusación en firme, el sentir general de la empresa es que la explosión ha sido provocada por una negligencia por parte de Antonio G., sobre la que nadie ha querido dar detalles. Cuando el mal olor escampe, un equipo de artificieros accederá a la zona siniestrada para descartar que se trate de un atentado.