“Era un hombre muy normal, así… ni alto ni bajo, ni gordo ni delgado. Del montón. Cómo iba a imaginarme que el español medio era él. Aunque ahora que lo dice sí que le pegaba”. Así describían esta mañana los vecinos del céntrico Barrio de Madrid a José García, el español que, hasta el pasado jueves, llevaba treinta años trabajando para el Instituto Nacional de Estadística como “español medio”, representando a todos los españoles y facilitando el trabajo de periodistas y sociólogos. “Igual recibía una llamada a las tres de la mañana y le preguntaban cuánto le medía el pene. Y ya nos ves con el metro de la costura midiendo. Y al otro día en los diarios: ‘el pene del español medio mide tanto'” comenta su viuda. El entierro tendrá lugar a lo largo de la mañana de hoy. Murió de un infarto, la causa de muerte más frecuente entre los varones españoles.

El Instituto Nacional de Estadística, donde José García era muy querido por todos los investigadores, ha mostrado su duelo publicando sus gráficas a media asta. Sin embargo, no se ha querido esperar y ya ha sido convocado un casting para nombrar al nuevo español medio. “Esperamos encontrarlo antes de que termine la semana, porque tenemos un montón de preguntas que hacerle y varios estudios pendientes”, explica Juanjo Manrique, director del INE. “No obstante, somos conscientes de que el impecable trabajo de José es difícilmente igualable, tanto por su valía personal como por su calidad humana”.

La convocatoria ha sido anunciada por la mañana en diversos medios radiofónicos y, a las pocas horas, han empezado a formarse colas a las puertas del INE y de diversos ministerios, donde sociólogos, psicólogos y médicos seleccionarán a todos los voluntarios hasta que encuentren al candidato ideal. “Pensarán que es un trabajo fácil. Pero no sólo supone renunciar a toda tu intimidad, sino que es un sueldo medio que no está mal pero tampoco da para lujos”, dice su viuda en referencia a la nueva convocatoria. “Pero entiendo que es esencial que encuentren a un sustituto. José lo habría querido así, creo yo”.

“El proceso de selección está funcionando con normalidad” explica Juanjo Manrique. “Hubo algunos incidentes las primeras horas porque empezaron a llegar señores muy bajitos. Luego nos dimos cuenta del error y aclaramos que lo que se buscaba no era medio español, sino un español medio. Después de aclarar el malentendido la cosa mejoró”.

La ministra de igualdad, Bibiana Aído, ha manifestado que “lo que toca ahora es que el español medio sea una española”. Sin embargo, Manrique no cree conveniente que “el español medio sea una mujer porque daría lugar a equívocos que arruinarían cualquier investigación”.