Más de 10.000 personas participaron ayer en una manifestación en contra del clítoris que partió de la sede madrileña del Ministerio de Igualdad hasta llegar a la plaza de Neptuno. La marcha estuvo protagonizada principalmente por mujeres jóvenes y niños, aunque hubo numerosos representantes de la Iglesia y simpatizantes de la plataforma Hazte Oír, máxima responsable de la organización de la protesta. “El clítoris se ha convertido hoy en día en un símbolo de la instrumentalización y cosificación de la mujer, haciendo que el sexo se vincule casi en exclusiva al ocio y al hedonismo” argumentó ante las cámaras el senador popular Luis Peral. “La mujer no es como un monstruo blando de esos de la película ‘Alien’, no se puede toquetear sin respeto” declaraba el general Padilla, miembro destacado del Ejército del Aire. La organización celebró el éxito de convocatoria, asegurando que se había cumplido el objetivo de “situar el clítoris en el centro del debate social”.

Aparte de dar visibilidad a la problemática clitoriana, el objetivo de Hazte Oír era también “presionar al gobierno para que mejore la educación sexual y para que los niños cuando crezcan no piensen que una mujer es un dispositivo táctil que sirve para divertirse” aseguró la pediatra Gador Joya en el manifiesto que leyó en la plaza de Neptuno. “No somos un iPhone”, añadió entre los gritos y proclamas de la multitud. En las inmediaciones del escenario que se erigió en la propia plaza, se dispusieron stands que ofrecían panfletos y proyectaban vídeos para explicar a los niños “qué es el clítoris y por qué hay que dejar que duerma”. Utilizando recursos parecidos a los de la propaganda soviética, se comparaba el órgano eréctil femenino con un Doberman que duerme tranquilamente hasta que “un imprudente se atreve a molestarle y pone su vida en peligro”.

“No es exagerado decir que la veneración contemporánea del clítoris pone en peligro la vida. Fomenta la separación entre sexualidad y reproducción y, por lo tanto, genera conductas egoístas que explican en parte la baja natalidad de nuestro país” explicó uno de los organizadores para justificar el acto, que se enmarcaba en la llamada Semana de la Vida, coincidiendo con la celebración del Día Internacional de la Vida el pasado 25 de marzo.