Los Príncipes de Asturias, acompañados por el ministro de Industria Miguel Sebastián, llegaron ayer a un acuerdo fundamental en Nueva York con la Cámara Oficial de Comercio España-EEUU. Dicho acuerdo consiste, básicamente, en la compra de España por parte de los Estados Unidos a cambio de una situación económica, política y social segura y estable ante los envites de la crisis. La venta viene avalada por el Rey y ha levantado las críticas de importantes agentes políticos y sociales de España, ante el silencio sepulcral del Partido Popular. Zapatero ha intentado apaciguar la polémica aclarando que él seguirá en el Gobierno como “Jefe de sección”, aunque España pasará a ser un Estado americano que se llamará El Toro. Aunque se habla de neocolonialismo, Felipe de Borbón ha recordado que “se trata de un intercambio de bienes que interesa a ambas partes”. Al ser preguntado, Mariano Rajoy ha pedido prudencia: “hasta ahora nos ha ido bien con las decisiones que la Monarquía ha ido tomando, no nos precipitemos”.

Aunque la venta aún no se ha formalizado y los Estados Unidos no han elaborado un proyecto en firme sobre el futuro de El Toro (pronunciado “Eil Tourou”), aparte del nuevo nombre han trascendido también algunas decisiones que muy probablemente acaben materializándose:

– Desaparecerá la actual organización territorial y, con ella, las autonomías propiamente dichas. El Toro se dividirá en dos hemisferios porque “organizar los países tal y como se organiza el cerebro humano suele dar buenos resultados, e incluso cabe la posibilidad de trasladar a un lado a todos los que son de ciencias y al otro a los de letras, para evitar conflictos” según ha argumentado el propio Barack Obama. Andalucía, eso sí, seguirá manteniendo su “peculiaridad identitaria” y pasará a llamarse La Morenita.

– Las subvenciones culturales se eliminarán, fomentando la iniciativa privada. Los actuales artistas y directores de cine podrán seguir trabajando siempre que consigan por sí mismos la financiación. “Sabemos que hay directores que están obsesionados con la miseria y las prostitutas desahuciadas, por lo que creemos que lo más coherente es que dejen de hacer películas y se dediquen a la asistencia social, decisión que sin duda apoyaremos” ha añadido Obama.

– El idioma oficial de El Toro será el inglés, y las lenguas autóctonas “tendrán también su lugar en los foros de Internet”.

– La Comunidad Valenciana será derruida y construida de cero con el cemento que ya hay en la zona. “No entendemos muy bien qué es lo que hay allí ahora mismo, ni qué utilidad puede tener. Sabemos que es una comunidad bastante aficionada a quemar cosas y a hacerlas explotar, de modo que haremos algo así pero a lo grande”.

– Es posible que la pena de muerte se implante al menos en algunas regiones. Esta ha sido la propuesta más discutida, y muchos productores de televisión se están preparando para emigrar a otros países.

Los Príncipes han insistido en que todas estas propuestas “tendrán en cuenta las opiniones de la ciudadanía”, y ante quienes han dicho que la venta es anticonstitucional, el propio Rey Juan Carlos ha asegurado que se ha leído la Constitución un par de veces “y no he leído nada sobre que España no esté en venta. Pero vamos, si alguien lo ve que me lo diga, porque quizá me he saltado un epígrofe”. Miguel Sebastián, por su parte, ha declarado que las autoridades estadounidenses “han demostrado entender cuál es la esencia de España y no se alejan mucho de nuestros intereses. Con un mapa del país delante, alguien de la Junta de Comercio ha señalado Los Monegros y ha exclamado: ‘!Aquí un casino!’ Obviamente le ha encantado saber que un proyecto similar ya estaba en marcha”.