La periodista Maruja Torres despertó esta mañana en su domicilio de Beirut sin un solo pelo en la cabeza. Según fuentes policiales, unos vándalos entraron en la finca y le extrajeron la cabellera con el fin de tejer un jersey. Este último dato ha sido confirmado por los propios asaltantes, que enviaron a Maruja Torres un vídeo en el que se muestra la elaboración de la prenda. “Hace meses que recibo cartas de fanáticos israelíes acusándome de ser antisemita. Estoy convencida de que han sido estos activistas. Por suerte, mi pelo volverá a crecer pero sus neuronas no. Espero que el jersey al menos les abrigue el cerebro, que debe de sentirse muy solo” ha declarado la víctima.

No es la primera vez que el pelo de Maruja Torres protagoniza un altercado. En 2006, residiendo la articulista en Barcelona, su ciudad natal, se recibieron quejas de varios ciudadanos que aseguraban que la electricidad estática de la cabellera de Torres provocaba subidas de tensión que afectaban a los aparatos eléctricos. La periodista negó siempre estas acusaciones porque “nunca me separo más de seis metros de una toma de tierra”.