La plantilla de Sinesfuerzo.
“Para una persona es imprescindible sentirse útil” dice Marta, encargada de Gestión de Personal y Recursos, “y estábamos hartos de ir a vendernos como periodistas y contables. Nadie nos contrataba. Empezamos a preguntar: ‘¿Qué necesita usted como empresario?’. Y nos respondían: ‘Nada’. Pues ya está, es lo que ofrecemos ahora. Si eso no es escuchar el mercado…”.

Miguel se muestra aún más satisfecho: “anteriormente, como aparejadores, contables o ejecutivos de cuentas no podíamos trabajar juntos, y es una lástima porque somos amigos y nos conocemos desde hace años. Y ahora que nos dedicamos a esto es perfecto porque juntos realmente no tenemos nada que ofrecer. Es fantástico”.

La jornada laboral de los trabajadores de Sinesfuerzo apenas se distingue de la vida que llevaban cuando estaban en el paro. “A veces quedamos para hacer reuniones sobre estrategias y tal… Pero lo mejor de esta empresa es que, aunque puedes venir a la oficina, también te permite no trabajar desde casa, lo cual da mucha flexibilidad” cuenta Manuel.

Su negocio ha sido reseñado en algunas revistas económicas como “Cinco Días” y han sido nominados al premio “Emprendedor del año” concedido por “Ernst And Young”.