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Google permite espiar a Obama

Grave afrenta a la seguridad de EEUU

Un hacker de 10 años detectaría fácilmente al Presidente.

Expertos en seguridad se han dado cuenta de que a través de Google Earth, el servicio online de imágenes terrestres vía satélite, el nuevo presidente de los Estados Unidos es permanentemente localizable. «Nos percatamos en el acto de investidura. Un punto negro aparece en la pantalla, cualquiera puede seguir sus movimientos», asegura Clark Reiner, jefe de seguridad del Pentágono. «Esto no tiene nada que ver con que sea negro, aunque sí es cierto que cuando lleva gorra blanca el punto negro se ve un poco menos negro. Y también costaba destinguirlo de Aretha Franklin desde tan alto», añade. Estudios recientes revelan que, aparte de Barack Obama, algunos gasterópodos son también detectables vía satélite, lo que permitirá establecer analogías entre estos animales y el presidente a fin de encontrar una solución al problema. Sergei Brinn, responsable de Google, se muestra «dispuesto a colaborar en lo que sea necesario.»

Al conocerse ayer dicha vulnerabilidad, un grupo de estudiantes de la Stanford University intentó seguir los movimientos de Obama y anotarlos a fin de cotejar los resultados con los expertos en seguridad. El éxito del seguimiento -realizado únicamente con un portátil y una conexión a internet- son extraordinarios: les fue posible seguirle la pista a Obama excepto en contadas ocasiones. «Dejó de salir en Google durante unos diez minutos, hasta que volvió a aparecer el punto marrón en los jardines de la Casa Blanca», asegura George Risk, estudiante de ingeniería en Stanford. «Las autoridades nos han confirmado que este lapso de tiempo coincide con el momento en el que Barack Obama visitó los servicios secretos, es decir, unos lavabos que se ve que hay en el sótano de la Casa Blanca y que están protegidos de satélites y demás controles». Este periódico ha podido confirmar que, efectivamente, existen dichos servicios secretos aunque el predecesor de Obama, George Bush, apenas los usaba porque, en palabras de uno de sus asistentes -que ha querido permanecer en el anonimato- «no era demasiado escrupuloso con su intimidad y hasta cagaba con la puerta abierta. No es lo que muchos entienden por un gobierno transparente, pero por suerte ahora esto ha terminado».