
El toro de Osborne, destrozado.
Ayer fue derribado el último toro de Osborne que quedaba en Cataluña y, con él, desapareció también la lengua española en el territorio catalán. “Queríamos acabar con un símbolo del fascismo españolista pero no sabíamos que con ello acabaríamos también con la colonización lingüística. Estamos gratamente sorprendidos” han declarado los catalanistas que integran el grupo “La Bandera Negra”, autores del acto vandálico. “Es como si los patriotas se hubieran quedado sin cobertura” explica César Antonio Molina, ministro de Cultura.