Los propietarios de Tinder, la conocida aplicación para encontrar pareja, han enviado hoy una notificación a todos sus usuarios recordándoles que los hijos que éstos engendren entre ellos pertenecen legalmente a la empresa. Tinder se ha visto en la necesidad de aclararlo tras la polémica creada hace unas semanas, cuando los usuarios JennyBCN y Coyote77 protestaron enérgicamente cuando se vieron obligados a entregar a su primer hijo depositándolo en una de las bandejas dispuestas en la sede de la compañía. El director general de Tinder España, Jorge Abian, recuerda que “todo está detallado en los Términos de Servicio de la plataforma”.

“Es importante leer los contratos que aceptamos al usar cualquier aplicación, normalmente un servicio gratuito implica que a cambio estamos cediendo nuestros datos personales, o en este caso nuestros hijos”, explica Javier Ruipérez, abogado experto en la materia. Tinder reconoce que su público mayoritario está integrado por jóvenes solteros que no tienen intención de ser padres, por lo que entiende que la obligación de ceder la descendencia “es más bien una ventaja que un inconveniente para la mayoría”.

El contrato que se firma antes de empezar a utilizar la aplicación de citas da algunas pistas sobre el uso que Tinder pretende hacer de los hijos de sus usuarios: “Tinder se reserva el derecho de reclamar cualquier vástago fruto de una relación propiciada por la empresa”, señala el texto, que seguidamente advierte de que “[Tinder] elegirá el momento apropiado para la reclamación, generalmente cuando la criatura haya aprendido a ir en bicicleta, y entonces podrá cederla a su vez a empresas de reparto de comida como Deliveroo en virtud de los acuerdos concretos que haya suscrito con éstas”.

La experiencia de algunos usuarios confirma que Tinder ya está llevando a cabo el procedimiento del que advierte en el texto legal. Recientemente se conoció la historia de una pareja que, tras pedir una pizza cuatro quesos en un restaurante de Deliveroo, se encontró cara a cara con su hijo repartidor. “Desde entonces sólo nos alimentamos de pizza con la esperanza de volverlo a ver”, explica el padre biológico.

Aunque la empresa no lo ha querido confirmar, las recientes conversaciones de Tinder con Nike hacen pensar que algunos de estos niños se destinarán también a la confección de material deportivo en talleres de Tailandia.