El Estado tiene hasta finales de 2023 para salir finalmente del Gobierno, según ha establecido un real decreto aprobado en el Consejo de Ministros del viernes pasado. De esta forma, ESPAÑASA, la Sociedad Anónima en la que se transformará el Ejecutivo, podrá finalmente cotizar en Bolsa y tendrá un control financiero del que ahora mismo carece. “Es muy difícil gestionar algo si no hay un dueño ante el que responder porque nadie se responsabiliza de nada”, declaraba Mariano Rajoy hace unos días, confirmando su firme compromiso de que el Gobierno esté totalmente desvinculado de España y los españoles en poco más de cinco años.

El Ejecutivo apuesta por una privatización parcial del propio Ejecutivo a través de una salida a Bolsa que, no obstante, permitiría al Estado mantener una participación de control hasta 2026, momento en el que quedaría totalmente en manos de accionistas “como Dios manda, con controles y con propietarios, no como hasta ahora”.

Según la actual administración, la mejor manera que tiene el Estado de mantener la fortaleza del Gobierno es someterla a la estricta disciplina del mercado “y que sea ahí donde se mida realmente su validez”, según apuntaba Rajoy en una entrevista a Onda Cero, defendiendo que España no puede estar “salvando los muebles” del Gobierno siempre que éste se muestra incapaz de cuadrar las cuentas.

“Si el Gobierno sigue adelante es porque recibe una cantidad totalmente insostenible de ayudas públicas, pero eso tiene que cambiar”, insistía Rajoy.

España buscaba “el mejor momento” para deshacerse de su participación en el Gobierno y maximizar las ayudas públicas inyectadas en el mismo. Sólo este año, el Gobierno recibirá 320.000 millones de euros en subvenciones, la totalidad de los Presupuestos Generales del Estado, de los que no se espera que devuelva absolutamente nada.

Se prevé que en su salida a Bolsa el Gobierno pueda dar beneficios en 2025. Una vez se desvincule la gestión gubernamental de la pública, el Partido Popular abandonará la política para recuperar su actividad privada en los sectores de la construcción y de la organización de eventos.