Pretendiendo concienciar a los millones de turistas que los visitan cada año de que su visita allí no es bien recibida, los países nórdicos han adoptado “Largo de aquí” como nuevo lema turístico. “Para nosotros es importante que los turistas entiendan que lo que queremos es que se vuelvan a su puta casa”, explica Gunar Hermansen, ministro de Industria, Energía y Turismo noruego.

El número de llegadas de turistas internacionales en los hoteles noruegos creció un 12% el año pasado, hasta los 3.6 millones. Una cifra que alarma y preocupa a la población, que no quiere curiosos en su zona. Muchos culpan a Amsterdam por dejar que los foráneos se enteraran del consumo legal de marihuana en la región y de las famosas prostitutas en escaparates. “Se saltaron la norma de vender sólo el frío, el viento y la antipatía de la gente”, se queja Hermansen. Según él, otro culpable es la red social Instagram: “Hacen fotos de lo nuestro, lo suben a Internet y claro, vienen más”, se queja.

Los escandinavos reconocen que el anterior lema, “demasiado frío para ti”, no funcionó porque era interpretado como un reto por los turistas. “Aquí estábamos muy tranquilos hasta que empezó a venir tanto gilipollas”, se puede leer en la nueva guía turística danesa. “Una cosa es decorar sus casas y cafeterías con nuestro estilo y otra muy diferente es venir aquí a tocarnos los cojones”, apuntan en la misma publicación. “Que si mucho frío, que si todo muy aburrido, ¿a qué coño vienen entonces?”, se preguntan confusos.

Los países nórdicos no descartan reforzar la seguridad en sus fronteras colocando cientos de Ikeas en fila para evitar la entrada de más turistas. “No es ilegal porque los Ikeas permanecerán abiertos, otra cosa es que los extranjeros sean capaces de encontrar la salida”, avisan desde Escandinavia.