Gritando “¡Me rindo! ¡Me rindo!” por los pasillos del laboratorio, una investigadora experta en nanoemulsiones bacterianas ha desistido de descargar un certificado digital de Hacienda al darse cuenta de que la gestión administrativa “conduce a la mente por caminos que terminan en un abismo: el abismo de la sinrazón y la oscuridad eterna; en definitiva, la locura, el laberinto de lo inasible y de lo inefable”.
“Preguntadme lo que queráis sobre las nanoemulsiones bacterianas y sobre su uso in vitro para la inhibición de la formación de biopelículas de H. influenzae, así como su uso como medicamento para el tratamiento o prevención de enfermedades causadas por Haemophilus influenzae, pero no me pidáis que vuelva a meterme en la web de Hacienda porque, os lo juro, es muy posible que no vuelva de una pieza de este viaje hacia lo desconocido; lo más seguro es que lo que regrese, lo que quede de mí, sea apenas un vestigio de lo que alguna vez fui, un ser inarticulado y entregado a fuerzas oscuras cuyo alcance desconocemos”, ha declarado, aún temblorosa, la investigadora.
El bloc de notas de esta eminencia, que se ha enfrentado con éxito a todo tipo de proyectos científicos, contiene anotaciones que demuestran su progresiva degradación psicológica durante el proceso de solicitar el certificado a Hacienda. En el primer comentario, escrito el 10 de abril, puede leerse “Piden firma digital, pero para solicitarla se requiere clave PIN, cuya obtención requiere firma digital (¿???)”. Un día más tarde, la científica añade: “Resuelto lo de la Clave PIN, ahora resulta imposible activarla: la web da error desconocido”. La misma madrugada: “¿Es mi wifi o es el servidor de Hacienda? ¿Por qué me pasa esto?”. Dos días más tarde, desesperada, la mujer anota palabras inconexas como “Noooo”, “Certirfsssa”, “Error 404… cambiar router de sitio????” y lanza una última e inquietante sospecha: “El Gobierno podría estar metido en todo esto”. En la última página manuscrita, manchada de lágrimas y de sangre, aparece escrita con pintalabios la palabra “INSIDIAE”.
“En el European Bacterial Nanoemulsion Research Consortium afrontamos todo tipo de desafíos con el personal más cualificado, pero también debemos ser conscientes de los límites de la mente humana. No es prudente jugar a ser dioses con Hacienda”, señalan los compañeros de la investigadora, que se ha tomado unos días de descanso. Días que tal vez acaben siendo años.









