El autobús con el que la organización ultracatólica Hazte Oír está recorriendo el territorio español con mensajes tránsfobos ha sido multado de nuevo, esta vez por perder aceite. Al parecer, el vehículo habría patinado ayer, acabando en la acera de enfrente.

Según el portavoz de la plataforma, José Antonio Arribas Peña, el motor del bus empezó a hacer un ruido extraño, “como un chillido muy agudo”, explica. Tras comprobarle los bajos, detectaron que estaban sospechosamente limpios y cuidados. “Eso hizo saltar las alarmas”, afirma Arribas Peña. “Un autobús de verdad suele tener los bajos más sucios, más salvajes”, declara.

Sin embargo, los responsables prefirieron mirar hacia otro lado y prosiguieron la marcha. No fue hasta 20 kilómetros después cuando sonó un tema de Mónica Naranjo en la radio y el autobús enloqueció. Una pérdida masiva de aceite hizo que el vehículo acabara empotrando a un Renault Twingo por detrás.

La Guardia Civil se personó en el lugar del accidente minutos más tarde. Según fuentes presenciales, con la llegada de agentes uniformados el autobús pareció calentarse más de lo normal, abriendo su puerta trasera de par en par.

Posteriormente, descubrieron que el bus tenía alojado un plátano en el tubo de escape, hecho que podría haber facilitado la pérdida de aceite.

Desde Hazte Oír se muestran sorprendidos con el incidente. “No nos lo explicamos; lo llevamos a los mejores talleres. Lo último que me esperaba es que perdiera aceite”, lamenta Arribas Peña. Según un comunicado, han prohibido la entrada del bus en el parking de la organización y afirman que para ellos el vehículo “está muerto, siniestro total”. Pese a todo, aún confían en un tratamiento alternativo que pueda devolverlo “a su estado natural”.