A sólo unas horas de que dé inicio el Sorteo de Navidad de este año, el mentalista Anthony Blake ha admitido que no ha conseguido ningún enano libre para adivinar el número premiado de 2016. Como es tradición, el ilusionista quiere realizar su célebre truco, consistente en apuntar el número que ganará el Gordo, guardarlo en una urna del tamaño de una persona bajita y comprobar que ha acertado cuando sale el premio, tal y como hizo en 2002.

Blake afirma que sólo lo puede hacer si tiene a un enano junto a él, “pero no para meterlo en la caja y hacer el truco sino porque me da suerte”, según ha explicado.

“De alguna manera, los enanos me transmiten su magia”, ha declarado el mentalista, absolutamente desesperado porque este año no ha encontrado ningún enano que quiera colaborar con él. Rubén, quien le acompaña siempre en sus trucos, ha tenido que ser atendido cada año por desnutrición, ya sea por una “trampa mental”, como Blake asegura, o por las horas reales que tuvo que pasar escondido en la urna.

“Necesito a un enano y lo necesito ahora, pero por su fuerza mental, no lo guardo en ningún sitio, no hay trucos, es todo mental. Un enano, por favor”, ha declarado el mago, completamente desesperado y asegurando que, en cuanto venga el enano, empezará a hacer el truco de averiguar el número del Gordo.

“Sin el enano no puedo ver el futuro”, ha explicado.

“Un niño pequeño pero muy listo también serviría”, ha añadido.

Al cierre de la edición, fuentes cercanas a Blake han informado de que el mago no sabe cómo incluir el término “enano” en Linkedin para encontrar un perfil adecuado a sus necesidades y contratarlo.