Un equipo de científicos del Fútbol Club Barcelona ha anunciado hoy, en la publicación especializada “Sport”, el descubrimiento de un rival pequeño, cuya existencia ponían en duda todos los expertos.

Su atmósfera es muy dispersa y caótica

El hallazgo de este rival pequeño, cuya detección ha requerido el uso de instrumentos de alta precisión, constituye, según los investigadores culés, “un ejemplo emblemático de cómo el barcelonismo ha liderado un esfuerzo colectivo para resolver uno de los enigmas más profundos del deporte”.

Situado en tercera regional -entre el Real Murcia C.F. Imperial y el C.D. Don Benito-, este rival presenta movimientos muy caóticos y tan ajenos al reglamento convencional del fútbol que resulta científicamente imposible que entre en contacto con el área del equipo contrario.

El nanorival, además, está sometido a presiones muy bajas, por lo que su atmósfera es tan dispersa que sus componentes no lograrían el grado de concentración necesario para alcanzar la victoria, que se encuentra a años luz de su radio de acción.

“En su campo de actividad, el balón describe trayectorias erráticas y solo tendría posibilidades ante elementos aún más pequeños que solo podemos concebir a nivel teórico”, concluye uno de los científicos, que insiste en que al Barça “ni siquiera podría rozarlo”.