Los últimos estudios de mercado encargados por el Grupo Leche Pascual han arrojado datos desconcertantes para la empresa. Según su portavoz, Eladio Martín, “la nata montada que fabricamos, concebida como un producto de alimentación, es decir, para comer de un plato, resulta que a veces el personal se la unta en sitios raros, especialmente aquí abajo y también aquí, aquí e incluso por aquí”.

“La gente ve un anuncio de papel higiénico en el que sale un perro jugando y entiende que aquello es para restregárselo por el ano. Nosotros mostramos a gente comiendo nada montada con normalidad y se interpreta que aquello es para la vagina. La psicología humana es un fenómeno complejo”, argumenta el director de marketing de Pascual.

Los fresones del anuncio no son una metáfora del glande

El grupo llegó a plantearse la fabricación de una nata montada especial para “montárselo”. Se pensó incluir en los nuevos envases la imagen de la teta de una vaca con el lema “de su teta a la tuya”.

La dirección de la firma, sin embargo, se niega a apoyar “conductas absurdas que promueven el canibalismo”, de modo que la empresa ahora intentará explicar mejor a sus clientes para qué sirve la nata montada. “Deberían enseñar estas cosas en las escuelas. A saber qué más se están restregando los españoles por el floripondio”, alerta el gerente de Pascual.