Cinco modelos han tenido que ser ingresadas en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid al presentar síntomas de intoxicación, aparentemente tras sufrir ayer una sobredosis de Photoshop. Lo ha anunciado en una rueda de prensa el portavoz del hospital, que ha detallado que las pacientes ingresadas presentaban problemas digestivos relacionados con el uso de un “tampón de clonar en mal estado”, que suele producir extrema delgadez así como inflamación de los senos, de las caderas y de los ojos.

Una de las pacientes perdió el ombligo

“Tenían la piel extremadamente brillante, sin apenas un poro, por lo que el diagnóstico fue sencillo”, ha declarado el portavoz a la prensa. Sus rostros carecían de textura y, tras los primeros análisis con el cuentagotas, se comprobó que tenían los niveles completamente saturados. A las pacientes se les ha aplicado un tratamiento “Control zeta” que intentará “deshacer” los síntomas hasta que tengan un aspecto más saludable, aunque el éxito de la restauración “dependerá de la información que se tenga de las mismas en el historial, ya que no tenemos una varita mágica que lo solucione”.

“La situación es compleja, no solo por la extrema delgadez que padecen sino porque una de ellas tiene un brazo completamente retorcido. Otra tiene un dedo de más en una mano y una pierna más larga que la otra, lo que solo le permite adoptar posturas increíblemente sensuales… “, explica el médico. “A una tercera le ha desaparecido el ombligo y tenemos una mano sin cuerpo que nadie sabe de quién es”, añade.

El caso, ya en manos de la Policía, ha levantado cierto revuelo: el ingreso simultáneo de cinco personas hace pensar en una epidemia. Las autoridades sospechan que el Photoshop que ha afectado a las modelos proviene de la misma fuente. “Probablemente sea una copia pirata conseguida por vías poco legales en las que no es posible controlar qué mierda le meten, con perdón”, explica el agente José Luis Trashorras. “Vamos a esforzarnos lo máximo posible por echar un lazo magnético a los responsables de este desastre”.

Una anciana acude al hospital para que le hagan un Power Point

El de las modelos no ha sido el único caso hospitalario de pacientes con problemas para asimilar las nuevas tecnologías. El pasado martes, una mujer de sesenta y cinco años acudió a Urgencias del Hospital de Bellvitge de Barcelona solicitando que la sometieran a un “Power Point”.

“No entendíamos a qué se refería, probablemente oyó la expresión ‘Power Point’ y pensó que se trataba de alguna prueba de diagnóstico. Ella no paraba de decir ‘Me duele aquí en el iPod, necesito que me hagáis un Power Point y un Whatsapp para ver qué tengo’, pero era imposible saber cómo ayudarla”, explica uno de los doctores que la atendieron. Al final, para tranquilizarla, uno de los enfermeros le pasó un iPad por la espalda y le enseñaron algunas fotos de radiografías descargadas de Internet diciéndole que todo había salido normal.