Amélie, la entrañable parisina que encandiló a medio mundo con sus ensoñaciones, su particular manera de ver la vida y su carácter optimista, ha aparecido fotografiada en Internet aparentemente orinando en la vía pública. 

El suceso ha armado mucho revuelo en los medios y especialmente en la Red, donde con el hashtag #Amélietrospidé muchos han mostrado su desengaño con la actitud de la chica francesa.

La imagen no es nueva y, de hecho, está alojada en Google Street View, el sistema de fotos panorámicas a pie de calle de Google. Sin embargo, Amélie habría sido reconocida la semana pasada. “Es que ni siquiera está medio agachada o escondida como haríamos todas en una circunstancia extraordinaria en la que hubiera que mear en la calle a vida o muerte: está meando a chorro, dejando que la gravedad haga su trabajo y su orina caiga al suelo salpicándolo todo, probablemente manchando sus delicados zapatitos de charol y sus calcetines con motivos de fantasía”, protestaba una internauta de foroamelie.com, asegurando que se sentía “meada en toda la puta boca por la guarra esta. Nos hizo levantar la cabeza para apreciar la belleza del cielo con la boca bien abierta y ahora nos la ha meado”.

La celebridad aparece en varias fotos y en algunas se la ve de pie “con las patas bien abiertas y las bragas en un tobillo” y, según confirma el diario El Pais, “en alguna foto se le puede ver todo el fuagrás”.

Al parecer, el comportamiento de la parisina -a quien se ha visto también en algunos locales con la revoltosa Lindsay Lohan- sorprende ya a pocos. Según varias fuentes, su vida se volvió algo errática después de que la despidieran de la cafetería en la que trabajaba por freír demasiado los huevos en interminables planos secuencia.

Sin embargo, los seguidores más acérrimos de la francesa siguen defendiéndola, relacionando su nueva afición a orinar en la calle con la constante búsqueda por parte de Amélie de “esos pequeños placeres diarios que muchas veces dejamos pasar y que ella nos ha enseñado a apreciar, como meter la mano en un saco lleno de legumbres, lanzar piedras a un río… y ahora mear entre dos coches. ¿Y todo el mundo la critica por ello? Sin duda ella tenía razón al decir que el mundo no está hecho para los soñadores”.

No es el único jarro de agua fría que han recibido los fans de una celebridad estos días. Una foto de Bruno, conocido como “el niño del pijama de rayas”, ha circulado por Facebook en las últimas semanas indignando a muchos seguidores: en la misma, aparece durmiendo en calzoncillos y con una camiseta vieja del Pryca, sin rastro del pijama de rayas que le hizo popular.