El departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña ha decidido imponer una multa de 300.506,05 euros a la Clínica Josmar de Barcelona por atender a seguidores del Real Madrid. Según el conseller de Salud del gobierno catalán, Boi Ruiz, el centro llevaba como mínimo tres años haciendo la vista gorda y ha sido el testimonio de una enfermera el que ha destapado las irregularidades.

“Acudió a la clínica un joven de 18 años que se estaba desangrando. La enfermera descubrió el carné de socio del Madrid en su cartera y, como establece el protocolo, le acompañó a la salida y le indicó en catalán cómo llegar al aeropuerto desde el que podría volar a su ciudad de origen. Como el paciente se quejaba mucho y lloraba, la jefa de enfermería obligó a readmitirle. Gran error. Gran irresponsabilidad”, explica Ruiz. El reglamento sólo permite hacerse cargo de pacientes madridistas cuando deba practicarse una eutanasia y, en algunos casos, es también legal incinerar sus cuerpos en territorio catalán.

La polémica que ha generado el incidente ha llevado a las autoridades a iniciar una investigación para descartar que otras clínicas y hospitales estén incurriendo en el mismo delito. “¿Encima de puta pongo la cama? No, hombre, no. Está muy bien que sean del Madrid, por mí como si se drogan, pero Cataluña tiene recursos limitados y, por lo tanto, no es cuestión de despilfarrarlos con gente que encima se lleva nuestros impuestos para tejer banderas de España de 21 metros por 14”, sentencia el presidente del Fútbol Club Barcelona, Sandro Rosell. El directivo añade que “cualquier culé que viaje a Madrid debe ir provisto de medicinas, un poco como si viajara a la selva. Y lo mismo valdría para los aficionados del Espanyol, en el caso de que los hubiera. A cualquier seguidor de un equipo se le debe pedir coherencia. No se puede estar en misa y repicando”.

El conseller Boi Ruiz ha pedido “sentido de la responsabilidad nacional” a los profesionales de la sanidad catalana y “un poco de dignidad y sentido de la decencia a todos los seguidores del Real Madrid que tienen fuerzas para insultar al rival pero no para aguantarse hasta llegar a los hospitales que les tocan cuando se sienten indispuestos”.