En apenas dos horas, la dirección de Telecinco publicó una nota de prensa en la que pedía disculpas a sus espectadores por el “lamentable error” y en la que aseguraba que “se tomarán las medidas pertinentes para evitar negligencias de este tipo y se descubrirá qué hacía un documental en las instalaciones de nuestra cadena”.

Esta misma mañana, el propio Paolo Vasile, máximo responsable del canal, ha convocado una rueda de prensa de urgencia en la que ha confirmado que varios empleados con estudios superiores están siendo interrogados en las oficinas de Mediaset. “Ha sido un ataque en la línea de flotación del entretenimiento y no quedará impune”, ha declarado.

Los medios españoles no habían sufrido un percance de esta envergadura desde que en la década de los ochenta el presentador Constantino Romero empleara involuntariamente el término “ahondando”.