El pasado mes de julio fue el cumpleaños de Demetrio Soteras y su mujer le regaló un nuevo pijama. Fingiendo estar ilusionado, Demetrio dijo que era el mejor regalo que le habían hecho nunca y que tenía tantas ganas de probarlo que no esperaría a leer el manual de instrucciones. Haciendo caso omiso de su mujer, que le aconsejó leer al menos la “guía rápida”, lo probó aquella misma noche. Desde entonces, Demetrio no ha dormido bien.
El pasado mes de julio fue el cumpleaños de Demetrio Soteras y su mujer, con un encomiable sentido pragmático de la vida, le regaló un nuevo pijama. Fingiendo estar ilusionado, Demetrio dijo que era el mejor regalo que le habían hecho nunca y que tenía tantas ganas de probarlo que no esperaría a leer el manual de instrucciones. Haciendo caso omiso de su mujer, que le aconsejó leer al menos la “guía rápida”, lo probó aquella misma noche. El resultado fue desalentador y, desde entonces, Demetrio no ha dormido bien. “No sé qué le pasa al pijama este que no termina de funcionar”, se queja. Soteras admite que fue un error pecar de exceso de confianza pero lamenta que “las cosas sean cada vez más complicadas”.
“Te confías y crees que son todos iguales pero no. He probado de ponérmelo de distintas maneras y no termino de cogerle el tranquillo. Vale la pena tomarse un tiempo leyendo las instrucciones porque si no puedes acabar rompiendo el producto debido a un mal uso o, como es mi caso, no terminar de ver cómo funciona”, argumenta.
“Él es muy listo, cuando nos perdemos en la carretera es de los que prefiere acampar en el arcén y quedarse a vivir allí antes que preguntar”, dice la esposa de Soteras. “Así que cuando le regalé el pijama tiró la caja sin siquiera mirar las instrucciones del dorso. Y claro, ahora el señor no puede recuperarlas. Pues servidora no le va a regalar otro pijama hasta dentro de cinco o seis años”.
Demetrio dormirá lo que queda de verano con el pijama de franela de invierno. “Ese lo tengo desde hace diez años y ya me sé cómo va, así que no hay problema. Excepto por el calor infernal que da”, dice.
Otra opción, que Demetrio considera absolutamente inviable, sería acercarse él mismo a la mercería a por otro pijama. “No sé lo que harán los jóvenes de hoy en día, pero los hombres de mi generación no hemos pisado una mercería en nuestra vida. Y así debe ser”, sentencia.
que se lo descargue en pedeefe, y santas pascuas…
eso si, si despues salen actualizaciones del firmware, ahí la hemos fastidiao… porque siempre piden un serial number y suele estar detrás de las instrucciones… eso le pasa por ir con prisas.
De eso, sé por experiencia que lo mejor es llamar al fabricante y te quitas de problemas.
Y digo que lo sé, porque viví una situación horrible cuando mi cari perdió el manual de uso del chupete que le compramos al crío que tuvimos (bueno, ella).
Creo que el modelo que ponéis sólo viene con instrucciones en chino y en alemán. A no ser que el señor tenga Internet y pueda usar el Google translator, no le va a servir de nada. Además de que las traducciones son literales y pueden llevar a confusión. A ver si, por una mala interpretación, va a sufir alguna lesión.
Quita quita, que done el pijama al CSIC, que esos son muy listos y fijo que acaban averiguando su funcionamiento.
Las instrucciones son para los cobardes.
un mes durmiendo mal? bah…, yo llevo un año sin dormir.
Demetrio, es de der inutiles!!!! Yo no hago nunca un colacao sin leerlas antes. Asi aprenderas!
Pos yo no veo tanto lío, coño Demetrio; el gayumbo sa puesto to la vida con lo marrón patrás.
Es increíble que la mujer sea tan egoísta, si le quiere de verdad es con o sin sus defenctos, pero no le puede dejar con ese pijama cinco o seis años. Si alguien me puede dar un número de contacto de la esposa, se lo agradecría.
A mi me paso lo mismo y desde entonces duermo en calzoncillos que las instrucciones son mas cortas y da menos pereza.
hi there hows it going
Ha probado de reiniciar el pijama?
Jajajajaajja!!! Qué grande lluis, eres un sabio!
reiniciar? salir y volver a entrar