
Después de perder su sexto trabajo en lo que va de año y, a consecuencia de ello, pasarse cinco dÃas ininterrumpidos de borrachera, Andrés Oteiza, de 29 años, ha acudido esta mañana al Hospital Ramón y Cajal de Madrid para que le ayuden a “sentar cabeza”. Los médicos, azorados en un primer momento, le han aconsejado que, para empezar, deje de exigir soluciones a los demás y haga un ejercicio de reflexión para consigo mismo. Admiten, sin embargo, que reconocer el problema es el primer paso.
Oteiza admite que solicitar ayuda a un hospital en casos como el suyo no es común. Sin embargo, cree que su situación es insostenible y requiere un cambio urgente: “Asà que vine a Urgencias. Mis amigos no me pueden ayudar porque están tan perdidos como yo y mis padres ya han sufrido bastante. Además, necesitaba que me dieran algo para la resaca”.
Tras mucho insistir, Andrés Oteiza logró ser atentido por el personal de Urgencias. “Vamos a empezar por cosas sencillas, a ver cómo responde su organismo a lo de tener horarios fijos. Por ahora lo que le hemos dicho es que se busque un trabajo a media jornada, de teleoperador o algo, y que por las tardes aproveche para terminar las cuatro o cinco asignaturas de Derecho que dejó colgadas. También le vamos a prohibir asistir a más fiestas de la espuma y a frecuentar las malas compañÃas”, explica el doctor Belomo Vilia.
A nivel personal, una de las enfermeras (“Una buena chica que puede hacerle mucho bien”, según el doctor Belomo) empezará a salir con Andrés. “Pero tranquilamente, como amigos y a ver qué pasa. Yo no soy como esas con las que suele salir él. Yo busco algo serio, aunque he de reconocer que los tarambanas sin remedio como Andrés me excitan muchÃsimo, asà que no sé si podré enderezarlo”, explica la enfermera.
Es que es muy fácil juzgar a priori, sin ver la paja en el ojo ajeno (me ha salido del páncreas).
Está clarÃsimo que el tal doctor Belomo, utiliza lo de la enfermera como terapia (de choque supongo) pero luego, que no se lamente nadie cuando Andrés acabe hostiando a la churri (enfermera), por querer “enderezarlo”, como ella misma afirma…Algo habrá visto en él (la muy lagarta).
Tipico chaval q lo ha tenido todo en la vida… Asi te comiera un perro y te cagase mas pallá de Lisboa.
Me encanta la ironÃa de la última frase: “Yo busco algo serio, aunque he de reconocer que los tarambanas sin remedio como Andrés me excitan muchÃsimo, asà que no sé si podré enderezarloâ€. Pocas veces se ha sintetizado mejor la paradoja del pensamiento femenino.
Cpunto, eres muy sabio, +1