Rosario Valcárcel, de 62 años, ha decidido hoy vestir unos pantalones tejanos que se compró en las pasadas rebajas, pues tenÃa que ir al médico y, como dice, “no se puede ir de cualquier manera”. Al salir a la calle ha notado, sin embargo, las miradas de sus vecinos. Y es que las piernas de Rosario, perfectamente contoneadas por los tejanos elásticos, provocaban cierto pasmo en aquellos que las miraban. “Es una imagen que está en tierra de nadie, entre lo sexy de los tejanos en sà y lo asexual de una persona de su edad”, comenta un joven que no pudo evitar fijarse en la mujer. “Tus ojos dicen ‘melafo’ pero tu mente dice ‘puaj’”, añade.
Los tejanos de Rosario son muy distintos a los que venden marcas como Levi’s o G-Star. Están pensados para mujeres mayores, pero eso no ha evitado que todo el vecindario haya quedado impresionado y sumamente confundido. “Tienen el tiro muy alto y una goma elástica”, explica Rosario, “nada de esas ‘sinvergonzonerÃas’ que llevan las chicas; son para señoras, asà que no entiendo tanto revuelo. Los compré en Prendas Vivas, una tienda del barrio. Y además son de buen género, se estiran muchÃsimo”.
En la parte de arriba, Rosario vestÃa una delicada blusa negra con ribetes dorados, iba muy maquillada y lucÃa sus gafas de cerca, también de color dorado, como los pendientes. “O sea, todo muy coherente y acorde con su edad”, dice Luis, un vecino que se la encontró en el portal. “¿Por qué no se puso una falda negra en la parte de abajo? ¿Se siente más joven con tejanos? Esos pantalones no los llevarÃa una chica de 20 años, no entiendo muy bien a qué juega”, declara el testimonio.
Después de hablar durante media hora acerca de lo turbado que le ha dejado la visión de esos tejanos – “algo no especialmente desagradable pero sà extraño y como que no procede”-, Luis empieza a profundizar en el tema: “Es como si algo en el Universo estuviera en un sitio que no le corresponde. Una especie de anomalÃa cósmica. Como salirse de Matrix por un instante y ver que Dios no ha prestado atención por un momento. Como el ornitorrinco o los agujeros negros, que son algo que a priori no deberÃa existir. De hecho, cuando ves el enorme trasero que le hacen esos pantalones, tú mismo empiezas a pensar en agujeros negros”.
Para evitar situaciones similares en el futuro, Luis ha colgado carteles por todo el barrio rogando a las mujeres mayores que prescindan de usar tejanos.
Pues yo, sólo de leerlo, me excitáo. Me voy pal retrete.
seguro que eran de esos que marcan todo, que parecen hechos para que los sordomudos puedan leer los labios. ¡ Es una provocacion en toda regla !……….. bueno a esos años ¡ es una probocacion sin regla !
Y qué será lo siguiente… ¿calcetines blancos usando sandalias y pantalón corto…? Si es que… ¡degenerada!